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¿Dolor de rodilla? Cuídala así

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El desgaste de los meniscos y del cartílago, referido por los especialistas como osteoartrosis o artritis hipertrófica, suele ocurrir de manera silenciosa e inadvertida.

Entonces, cuando hay dolor es que el hueso ya está siendo afectado; quiere decir que el cartílago está parcial o totalmente desgastado.

Por ello, puede doler la rodilla durante la temporada de bajas temperaturas, pues al no haber más cartílago el hueso se enfría y causa molestia. 

Origen del desgaste

Las causas pueden ir desde algo tan común como sentarse inadecuadamente -cruzando la pierna y colocando una rodilla sobre otra- y abusar del uso de tacones muy altos hasta por realizar trabajos en los que se debe cargar mucho peso. 

Además de ello, puede ser por:

-Sobrepeso y obesidad. Estudios de biomecánica han calculado que la rodilla resiente al doble cada kilo por encima del peso ideal. 

Perder peso restará estrés a las articulaciones, evitando el desgaste temprano del cartílago. 

Por ello se recomienda:

-Seguir una alimentación balanceada

-Realizarse un chequeo médico para determinar si existe ya algún problema 

-Activación física, preferentemente que no involucre estrés en las articulaciones, como natación, bicicleta, elíptica o remo. 

-La edad

Los años también son enemigos de las articulaciones; conforme pasa el tiempo, el cartílago se va desgastando, por lo que es muy probable que al llegar a la tercera edad las rodillas empiecen a dar molestias, acentuadas por largos periodos de inmovilidad.

Aunque, ojo, mayor edad no es sinónimo inherente de dolor.

Síntomas y tratamiento

Los especialistas recomiendan visitar al médico si hay con frecuencia:

-Inflamación

-Dolor

-Chasquidos

-Dificultad para levantarse o para andar continuamente

Si bien el cartílago no se puede regenerar, la osteoartrosis puede controlarse y atenderse eficazmente por varias vías.

-Fisioterapia

-Antiinflamatorios y analgésicos para disminuir dolor e inflamación

-Condroprotectores, medicamentos específicos para la artrosis, como la glucosamina

-Infiltraciones de esteroides y ácido hialurónico, que forman una especie de cicatriz sobre el cartílago dañado.

-Cirugía de reemplazo articular

Información: Israel Sánchez

Fuente: Dr. Jorge Yair Alvarez Ojeda, ortopedista y traumatólogo

Agencia Reforma